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SISTEMA INMUNOLÓGICO Imprimir E-Mail

Algunos datos científicos sobre los nervios


1- Mientras que el cuerpo puede sobrevivir semanas sin comida, días sin agua y algunos minutos sin aire, no puede sobrevivir ni un segundo sin suministro nervioso (cerebral). Esto es porque el suministro nervioso es el verdadero suministro de vida y poder.


2- El cerebro y el sistema inmunológico se comunican y este proceso es esencial para el mantenimiento de la homeostasis (el equilibrio de la salud)


3- El Sistema Nervioso Simpático es el más extenso y fisiológicamente más diverso dentro del sistema nervioso eferente, ya que envía axones (nervios) a todas las partes del cuerpo.


4- Los órganos linfáticos primarios y secundarios (inmunitarios) reciben una gran inervación simpático-noradrenérgica (suministro nervioso), incluyendo: Timo, Bazo, Nódulos Linfáticos, Tonsilas, Médula Ósea y Tejidos Linfáticos Asociados a Mucosas (intestinal, bronquial, nasal).


5- El Sistema Nervioso Simpático (SNS) inerva (controla) todos los órganos linfoides y las Catecolaminas, los productos finales del SNS; controla la función inmunológica.



Poniéndote en manos de un quiropráctico, que está entrenado para la total corrección y estabilización de la espina dorsal y el sistema nervioso, no sólo eliminas el dolor, sino que además restableces:


1. La total comunicación entre el cerebro y el sistema inmunológico.


2. La función completa del sistema nervioso simpático, que juega un papel primordial en el control de cada parte de tu cuerpo.


3. La actividad de los órganos inmunológicos, que incluye la máxima función de los nódulos linfáticos, timo, bazo, tonsilas, médula ósea, y tejidos asociados.



De aquí extraemos la importancia de una buena comunicación nerviosa con estos órganos, ya que la fuerza de tu sistema inmunológico depende de ello. Sobretodo en los niños, ya que es en edades más tempranas cuando el sistema entra en contacto con todo tipo de sustancias y microbios extraños y debe ser capaz de desarrollar una buena defensa ante ellos.

Con el cuidado quiropráctico permitimos al cuerpo realizar mejor todas las funciones para las que está capacitado, se puede equilibrar la función defensiva y estar más preparado para afrontar lo extraño que se introduce en nuestro organismo.